La revolución hormonal continúa haciendo
estragos.
Los humores pasan de pesimistas
a optimistas sin estación
intermedia . Un inaugural estado más
cercano a la “locura “que altera la “
armoniosa “rutina .
“Es
la edad critica” , decía mi abuela ,
narrando historias de mujeres internadas
en los manicomios.
Aún no he llegado a ese estadio pero, a
veces creo que voy camino hacia Barracas al Sur…
(Bs As.: Neuropsiquiátrico de Mujeres)
Lo cierto es que mis hormonas decidieron
alistarse en las manifestasiones de protesta, motivo por el cual hace tres meses inicié un “tours médico”, al mejor estilo de
paquete turístico .
Visité diversos especialistas , comprobando que a
partir de los cincuenta no queda nada en pie. Anteojos, prótesis dentales,
cremas lubricantes, anti-age, antioxidantes, gimnasias correctivas,
preventivas, desestresantes, etc, etc
Motivo por el cual, olvidé reparar en
hombre alguno, pero … todos los caminos conducen a Roma y los facultativos me remitieron a uno en
hormonas. Allí fui.
Ante mis ojos el Dr. en cuestión. No superaba el metro sesenta, cubría su semicalvicie con un par de pelos atravesándola a modo de senda peatonal, enfundado en un largo guardapolvo blanco pero …era tan seductor que pronto lo ví de un metro noventa, contextura robusta, tez aceituna, ojos negros profundos, penetrantes y una sonrisa de galán latino.
¡Era el especialista en hormonas!
Las mías suspendieron la protesta y se
pusieron en guardia.
Mil fantasías se tejen en la cabeza de
una paciente, cuando tiene frente a sí un ilusorio ejemplar de macho como los
de telenovela , cuando sus hormonas están revueltas, cuando encontrar un amor
es más difícil que embocar una bolita en
las copas de la kermés . Sin tener en cuenta que el Dr. en cuestión es un
mortal ejemplar como una , con un valor agregado: el poder que le confiere su rol.
Entonces, no tardé en
“enamorarme”.¡¡¡¡¡Era tan divino!!!!!
Me dio
su número de teléfono, su E-mail por cualquier consulta extra. Y pese a
mi edad cronológica , no superé la
adolescencia sesentista cuando de amores se trata.
Comencé a mantener una
cyber-médico-relación .La mayoría de las veces correspondida. ¡Tanto E- mail ! recalentaron mis hormonas que a punto de
estallar ,se revelaron nuevamente negándose
a tal onanismo posmoderno.
Pronto comprobé que ese macho de mis
fantasías tenía dueña .
Una media naranja que también era media”dirección” de su correo electrónico, a
la que el Dr. le atendía las hormonas
entre las sábanas, calentándome las mías en las consultas y vía E-mail ,
(”
juasara@ gonadotrofinas.com.ar “Él : Juan. Ella: Sara) .
La cybernovela hormonal llegó
abruptamente a su fin mientras , entre lágrimas y carcajadas, mi perra me
miraba sin poder comprender esta nueva
polaridad expresiva frente a la pantalla de mi vieja computadora.
María Magdalena Andaloro
Año 2005
Año 2005
Muy buena! Encontré tu blog por casualidad, pero me temo que pasaré por aquí más seguido...
ResponderEliminarSaludos...!
Gracias la romi. Cuando quieras pasá,te espero para reírnos un poco de uno mismo.
ResponderEliminarUn abrazo
Magdalena